Revista LIBRA
Un Seminario - Taller Excepcional
por la Dra. Flora M. de Katz

En el mes de noviembre de l993, la fundación Libra organizó junto con el Colegio de Escribanos de Capital Federal, un Seminario-Taller sobre Mediación para abogados, escribanos y profesionales de nivel terciario, el que se realizó en la sede del Colegio de Escribanos.

El seminario estuvo a cargo de la doctora Susan Coleman, abogada de la Universidad de Harvard, centro académico donde surgió la negociación y la mediación como medio alternativo de solución de conflictos o disputas y directora del Coleman Group International, con sede en Nueva York.

El Seminario contó con la asistencia y colaboración de las Dra. Gladys Stella Alvarez, camarista y docente de la Universidad de Buenos Aires y Elena Highton de Nolasco, camarista y docente de la Universidad de Buenos Aires, Presidenta y Vice Presidenta del Consejo Asesor de Libra y un equipo de profesionales, abogados de la carrera docente de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aries, psicólogas y sociólogas; todos ellos constituían un equipo homogéneo con amplia experiencia en el tema de la mediación, pero con una actitud informal y con sentido de humor, ingredientes novedosos en un seminario, sobre todo para los profesionales de derecho.

El seminario se desarrolló en dos jornadas de 9 a 18 horas y fue para un grupo limitado de 25 personas, integrado por 14 abogados, 9 escribanos y 2 médicos.

En los distintos salones en donde se desarrollaba el seminario se habían instalado equipos de video y grabadores, elementos esenciales para el desarrollo de estas experiencia, cuyo manejo estaba cargo de personal técnico especializado.

Se entregaron a los asistentes un manual en el que se incluían casos prácticos sobre los cuales se trabajaría, las consignas y normas fundamentales que deben observarse en la mediación, planillas de evaluación de las intervenciones de los asistentes al seminario y modelos de los discursos de apertura con los que debe iniciarse una mediación. Se entregó demás a los asistentes una monografía en la que se analizan los aspectos de la negociación en seis culturas diferentes, lo que permitió apreciar que el desconocimiento de las diferencias culturales por parte de los negociadores puede hacer fracasar una negociación y que esas diferencias deben analizarse empíricamente, si se quiere llegar a un entendimiento y a un acuerdo con personas que pertenecen a países extranjeros.

Antes de que cada grupo iniciara la dramatización de cada situación en disputa, la Dra. Coleman explicaba y analizaba las perspectivas de cada una de las partes, es decir sus posiciones e intereses y la actitud que los mediadores debían adoptar frente a las partes en conflicto y frente al conflicto concreto. A continuación los asistentes divididos en grupos de 3 ó 4 personas, trabajaban en forma separada, con un límite de tiempo y asistidos por los coordinadores sobre el caso en discusión. Una vez que los distintos grupos hubieran terminado su trabajo, las evaluaciones se hacían en forma conjunta con todos los integrantes del seminario y con la presencia de la Dra. Coleman, que hacía observaciones al trabajo realizado y sugerencias para aplicar en los casos concretos sometidos a mediación.

Durante los dos días se realizaron dramatizaciones de negociaciones y mediaciones y al observar el video de nuestras intervenciones como mediadores, pudimos observar que los mediadores adoptaban actitudes muy agresivas, que la mirada o el interés del mediador aparecía a veces disperso o que el vocabulario que empleaba el mediador no era el apropiado para las partes, era muy formal o sofisticado, es decir que no estaba de acuerdo al nivel cultural de las partes, lo que determinaba que las partes dejaran de colaborar pues no entendían.

En el desarrollo del seminario surgió claramente que hay conflictos que generan competitividad y otros conflictos más aptos para la negociación colaborativa, siendo estos últimos por supuesto de más fácil manejo, y e n lo cuales llegar a un final que satisfaga a las partes es más sencillo. Las mediaciones pueden realizarse sin la presencia de abogados de las partes y en el caso de que sí los hubiere, éstos deberán modificar su actitud naturalmente litigioso, sacarse el "sombrero" de adversarios y adoptar el de "solucionador de problemas".

Al realizar la simulación de negociaciones, y a pesar de la cordialidad existente, se desataron discusiones violentas y a veces con un alto componente de agresividad, lo que demostró que los integrantes se identificaban totalmente con los roles que debían desempeñar.

Algunos de los casos concretos sobre los cuales se trabajaron fueron los siguientes: I) una compañía multinacional petrolera durante años realizó exploraciones offshore en un país remoto, en busca de petróleo; después de 15 años de trabajo de exploración e inversiones se descubre que hay petróleo en la zona, pero ese país ha comprobado que esa multinacional no ha cuidado en sus trabajos de exploración, el aspecto ambiental y ecológico de la zona, manifestando el país remoto su intención de nacionalizar la empresa y exigir a la multinacional su retiro, lo que significaba la violación del joint venture que se había celebrado 15 años antes. Se distribuyeron los roles de mediador, multinacional, país remoto y observadores y se intentó encontrar una solución conveniente para ambas partes, ya que la pacificación es el objetivo de la mediación.

II) Otro caso muy interesante en el cual se medió, fue una disputa comunitaria, entre un grupo de habitantes de un pueblo,el propietario de una planta química y el alcalde del pueblo; ese grupo de ciudadanos reclamaba por los perjuicios que estaba ocasionando la planta química ubicada en las afueras de la ciudad, si bien la mitad de los habitantes de ese pueblo trabajaban en esa planta. A través de una mediación se intentó buscar una solución que no perjudicara al propietario de la planta, a los trabajadores de la misma y a los habitantes del pueblo. Precisamente en los Estados Unidos, la mediación ha resultado muy útil para resolver conflictos relacionados con el medio ambiente, casos en los cuales las partes eran grupos ecologistas, autoridades gubernamentales, empresas petroleras y consumidores, situaciones éstas en que recurrir a los tribunales constituye un camino poco práctico.

La Dra. Coleman puso especial énfasis en el discurso de apertura a cargo del mediador, destacando que el éxito de la mediación depende a) de la claridad de las normas establecidas en ese discurso, b) de la información suministrada a las partes sobre I) la confidencialidad de la mediación, II) la pauta de no violencia que debe primar, III) la imparcialidad y neutralidad del mediador, quien debe disminuir el nivel de agresividad y tensión, IV) la facultad que conservan las partes en el control del resultado ya que las decisiones son tomadas por las partes, y V) la necesidad de cooperación de ambas partes.

El mediador debe reunir las siguientes condiciones: reflexivo, tolerante, calmo, de hablar poco, lento y pausado, buen escucha, imparcial y no violento, tener calor humano, un cierto grado de humildad, sentido de humor, un fuerte sentimiento de autoconfianza y poder reformular lo expresado por las partes.

La mediación es un procedimiento no formal y confidencial que requiere pautas estructurales y un entrenamiento previo, es una función en la que no se puede improvisar y requiere un pensar creativo.

La Dra. Coleman recomendó que el lugar físico en donde se reúnan las partes y el mediador sea claro, iluminado suavemente, no ruidoso, sin campanillas de teléfonos, todo lo cual contribuirá a alcanzar un intercambio productivo. También se analizó la forma de la mesa de reunión: redonda, cuadrada, rectangular u oval, fue interesante notar que los integrantes del seminario no coincidían en absoluto en cuanto a la forma más apropiada.

La mediación como forma de solución de conflictos se está aplicando actualmente en distintos países como forma de aliviar la sobrecarga de entrega a los Tribunales, lo que significa una economía de tiempo, dinero y energía. Es interesante que sean precisamente magistrados de] Poder Judicial los que están promoviendo soluciones alternativas, en este caso particularmente la mediación, cuyo objetivo es la pacificación. Considero que este Seminario fue oportuno y excelente, sobre todo en este momento en que en nuestro país se está intentando poner a la mediación como instancia previa a la judicial o durante el desarrollo del proceso y aún después de dictada la sentencia.

Resultó interesante el clima de cordialidad que hubo entre los asistentes, más allá de sus profesiones y de sus intereses por conocer esta forma alternativa de solución de disputas; creo que contribuyó a crear este clima la personalidad de la Dra. Coleman, quien manejó el Seminario con amplia solvencia de conocimientos más un plus de simpatía y calidez humana.

Dra. Flora M. de Katz
Abogada, Escribana