Revista LIBRA
R.A.D. en Puerto Rico

En el año 1983, Puerto Rico decide sumarse a las experiencias que en el ámbito internacional se estaban desarrollando a nivel de R.A.D., con la inauguración, como proyecto piloto, del Centro de Solución de Disputas (CSD) dependiente del Centro Judicial de San Juan. Como unidad administrativa, responde a la Oficina del Juez Administrador del Centro Judicial y funciona en estrecha relación con la Unidad de Investigaciones, a tal punto que el Juez Coordinador de dicha Unidad es también el Juez Coordinador del CSD.

Entre sus objetivos generales, el CSD enunció los de brindar alternativas al sistema judicial para la comunidad, canalizar controversias que en el pleito, lejos de resolverse, se multiplican y aumentan el nivel de agresividad, optimizar los tiempos de resolución de los conflictos, servir como fuente de información y derivación a otros servicios gubernamentales o comunitarios, y aliviar los calendarios judiciales.

El CSD lleva a cabo dos funciones básicas: ofrecer servicios de mediación y ofrecer asesoramiento o información para la solución de conflictos, actuando como agente de derivación a otras agencias o programas. También hacen lo que ellos llaman "intervención en crisis", que contempla la intervención momentánea en situaciones críticas que deben ser derivadas, aunque no respondan estrictamente a los requisitos de admisión del CSD.

El concepto de mediación que maneja el CSD de San Juan, coincide básicamente con la aceptación que al término se le está dando a nivel internacional, definido en su normativa como proceso de solución de disputas en las que un tercero, sin poder coercitivo, intercede para promover un acuerdo voluntario entre las partes. No obstante ello, la práctica de la mediación en el CSD tiene ciertas peculiaridades que vale la pena conocer y que la diferencian de la que se desarrolla en nuestro país en el Centro de Mediación udicial dependiente del Ministerio de usticia que actualmente lleva a cabo el lan piloto junto con la Cámara Civil de elaciones de la Capital Federal.

Quizá la característica que marca la ¡ferencia es que el CSD eligió para una primera etapa, lo que dieron en llamar ,mediación no judicial". Precisamente no de los requisitos para que el CSD acepte el caso para la mediación, es que el mismo no haya sido presentado ante otro foro, es decir que no puede haber una causa judicial iniciada. Esta primer característica que define la "a-judicialidad" del modelo de mediación escogido por el CSD, va acompañada de otras dos que completan el esquema. Por un lado, la no admisión de abogados en el proceso, y por el otro, la no homologación judicial de los acuerdos, con lo que queda descartada en principio, la participación de abogados y jueces. Ello hace que la función del mediador en el CSD incluya el asesoramiento e información a las partes alejándola del modelo más "puro" de mediación, en la que el mediador no informa y tiene un papel de algún modo más pasivo y neutral.

En los últimos tiempos, el CSD ha ido incorporando a losjueces en la experiencia, atendiendo casos en los que ya se haya iniciado una causa, siempre y cuando sean derivadas por el magistrado.

Entre los requisitos básicos de admisibilidad en la primera etapa de la experiencia, encontramos: que por lo menos una de las partes en conflicto sea indigente, entendiendo por tal a quien no disponga de recursos económicos para costear los honorarios de un abogado; que las partes tengan relación previa entre sí y que dicha relación goce de cierta continuidad (cónyuges, vecinos, empleador-empleado, parientes, comerciantes, etc.); que el conflicto sea de tipo "criminal menos grave" o civil de menor cuantía; el conflicto debe ser "negociable"; no debe mediar una denuncia en las cuestiones criminales, salvo cuando son derivadas por juez de turno; no debe habercausa udicial iniciada, con la misma salvedad y por último, la participación de las partes debe ser voluntaria.

A medida que la experienci a avanza, estos criterios se van flexibilizando, centrando la prioridad en los criterios de participación voluntaria de las partes y ne-ociabilidad del conflicto.

Actividades del CSD

Además de las actividades principales de mediación, asesoramiento y derivación, e intervención en crisis, el CSD desarrolla otras actividades afines.

En este sentido, unade sus labores es la de orientar y divulgar el programa en los distintos foros de la comunidad. La tarea de difusión y propaganda masiva, fue intencionalmente limitada durante los primeros años de la experiencia, a fin de dar lugar a los ajustes necesarios y a regular paulatinamente el caudal de consultas.

Por su parte, la función de información y derivación exige una continua relación y coordinación con otras agencias de derivación y organismos gubernamentales.

Se ha dado primordial importancia a la evaluación periódica del funcionamiento del CSD, por lo que dentro de las actividades del mismo, se da rigurosa importancia por un lado, al mantenimiento de un sistema de recopilación y procesamiento de datos que permita la preparación de informes de progreso y estadísticos, y por el otro, a dedicar un espacio semanal para la discusión de casos y de todos aquellos asuntos administrativos y de funcionamiento del equipo de trabajo.

Por último, es relevante la tarea de seguimiento de los casos que efectúan a fin de evaluar el cumplimiento de los acuerdos logrados.

Evaluaciones del funcionamiento de CSD

El mantenimiento de un sistema de evaluación a corto y largo plazo, es uno de los objetivos que se planteó el CSD desde sus primeros pasos. Gracias a estas evaluaciones y a los informes producidos a partir de las mismas, la FUNDACION LIBRA cuenta con el material ara mantenerse al tanto de otras experiencias en el campo de la R.A.D., fruto del intercambio constante que nos hemos propuesto.

Las conclusiones volcadas en dichos informes puede ilustrarnos mejor sobre el funcionamiento del CSD.

Naturaleza de los casos atendidos por el CSD.

La mayoría de los casos que atendió el CSD fue de naturaleza civil-criminal (55 %), de las cuales la mayor parte fueron sobre pensión alimentarla, tema que según la legislación de Puerto Rico puede ser reclamado tanto en el fuero civil como en el criminal. Los casos de naturaleza civil ocupan el segundo lugar (40 %), entre las cuales las de mayor volumen son régimen de visitas, desalojo, incumplimiento de contrato y desalojo. Las cuestiones de naturaleza criminal representan sólo un 5 % del volumen total, siendo en su mayoría las relacionadas con la alteración a la paz. Globalmente, puede afirmarse que la mayor afluencia de conflictos proviene de las relaciones de familia.

Tiempos de resolución

Una vez comenzado el proceso de mediación -al cual le preceden alguna cita informativa y todo lo relacionado a la notificación de la denuncia-, éste no se extiende, salvo excepciones, por más de tres visitas programadas con no más de una semana entre cada una.

Denuncias reactivadas

Los casos resueltos en el CSD cuyas denuncias fueron reactivadas, representan un 5 % del total de asuntos resueltos.

Opinión de los usuarios

De los cuestionarios de opinión de los usuarios que recoge el CSD, parece no existir una relación entre el logro o no de un acuerdo en la mediación y la satisfacción o insatisfacción de las partes en el proceso. Así, tanto entre las partes que se fueron del CSD con un acuerdo como entre aquéllas que no lo lograron, el porcentaje de satisfacción recogido rondó en el 90 %.

Soluciones justas

El 95 % de los usuarios entrevistados opinó que el acuerdo al que llegó es justo (80 %) o parcialmente justo (15 %).

Soluciones duraderas

El 68 % de las personas entrevistadas que llegaron a un acuerdo indicó más de un año después que el acuerdo se cumplió totalmente (48 %) o parcialmente (20 %).

Andrea Finkelstein y Miguel Cortes
Abogados, Mediadores y Docentes de la Fundación Libra
Integrantes delcentro de Mediación del Ministerio de Justicia dela Nación