Revista LIBRA
Discurso Inaugural del Presidente de la Fundación LIBRA
Dr. José María Cier


Señores ministros, jueces y altos funcionarios miembros de las delegaciones de los 16 países de América que nos visitan;
Señor Presidente de la Corte Suprema de Justicia;
Señor Ministro de Justicia;
Señores miembros del Poder Judicial y del Poder Ejecutivo Nacional;
Señores Representantes de Asociaciones y Colegios de Abogados;
Señores Profesores e Investigadores del Derecho;
Señoras y Señores:

Como Presidente de la Fundación LIBRA tengo el honor de dirigirme a ustedes para dar por formalmente iniciado este PRIMER ENCUENTRO INTERAMERICANO SOBRE RESOLUCION ALTERNATIVA DE DISPUTAS, organizado por el NATIONAL CENTER OF STATE COURTS de los Estados Unidos de América y, como su contraparte en este proyecto, la FUNDACION LIBRA de la Argentina.

En primer lugar, quisiera agradecer especialmente la confianza y el apoyo concreto que hemos recibido para la organización de este evento de la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID) de los EE.UU., como así también el aliento y auspicio formal del Ministerio de Justicia de la República Argentina.

En América Latina tenemos una larga historia de autoritarismo que ha teñido todas las capas de funcionamiento del sistema social. Así es que nuestra cultura política, nuestros reflejos sociales y nuestra memoria institucional, nos llevan a veces inconcientemente a buscar solucionar los conflictos basándonos en la autoridad o el poder.

Quienes constituimos la Fundación LIBRA, desde un inicio entendimos que era indispensable acompañar el proceso de democratización en nuestro país, buscando los caminos más adecuados para apoyar y fortalecer el funcionamiento de la Justicia en la Argentina.

Sabemos que es esencial para el sistema la existencia de una Justicia eficaz y eficiente, que nos asegure como ciudadanos que estamos sometidos sólo a la ley y que frente a ella, todos somos iguales. En el fortalecimiento del Poder Judicial, como institución básica de la democracia, se juega gran parte del futuro de esta transición, tanto aquí como en otros países del continente. Por ello hemos trabajado integrando un grupo humano diverso, que incluye a prestigiosos jueces, pero también a especialistas en otras disciplinas, investigadores, académicos y profesores, todos comprometidos sólo con la excelencia puesta al servicio de la Justicia.

Pero así como la modernización y el mejoramiento del servicio de Justicia en la Argentina es muy importante para el proceso de consolidación de la democracia, sabemos que un movimiento complementario, un aspecto nuevo y en algún sentido revolucionario de ese proceso, será difundir los valores y principios de los métodos no-adversariales de resolución de conflictos. En efecto, la resolución de disputas por métodos alternativos al proceso judicial, viene a enfrentar en nuestras sociedades, valores, prácticas y prejuicios que será difícil revertir pero que consideramos de importancia vital para la modernización y el progreso de nuestro país.

Todos ustedes han experimentado, de una forma u otra, las resistencias que genera lo nuevo, cualquiera sea el área de que se trate. En el campo de la implementación de métodos para la resolución alternativa de disputas, las dificultades parecen mayores, porque, como un subproducto de esa cultura autoritaria de la que hablamos antes, generalmente nos resulta difícil imaginar que los conflictos pueden solucionarse sobre la base de negociaciones y acuerdos satisfactorios para todas las partes. Estamos acostumbrados a entender las situaciones conflictivas como un enfrentamiento de voluntades o un choque entre posiciones, que sólo puede terminar con uno que gana y otro que pierde, o, en el mejor de los casos, con una solución en la que ambos "pierden equitativamente". Así, la mayoría de las veces, los intereses reales de las partes en un conflicto, quedan escondidos detrás de una maraña de procedimientos, reglas y actitudes de enfrentamiento, aumentando los costos que la situación conflictiva tiene, por su propia naturaleza.

No voy a incursionar yo en lo que es la materia específica de análisis de este encuentro. Simplemente quiero señalar el marco político-institucional dentro del cual la Fundación LIBRA ha organizado esta conferencia y desarrolla normalmente sus actividades.

Somos concientes de que la instalación social de los valores que permitirán el desarrollo de los métodos alternativos de resolución de disputas, requiere trabajar coordinadamente desde distintos ángulos de la realidad.

No puede ser el Estado por sí sólo el que imponga estos métodos, ni parece posible que ellos se desarrollen por completo privadamente, al margen de las instituciones oficiales. Tampoco es posible pensar que se trata de cuestiones que atañen a los abogados solamente, o a los psicólogos solamente, o a los trabajadores sociales solamente. De la misma manera, es difícil pensar que puedan difundirse las características de estos sistemas sin una cabal comprensión y un decidido apoyo de la prensa, pero sin duda no es suficiente una campaña publicitaria.

Teniendo en cuenta la complejidad de la empresa, es que la Fundación LIBRA se ha estructurado conforme la naturaleza multidisciplinaria y polifacético de los objetivos que nos proponemos cumplir. Hemos desarrollado un estilo de trabajo inclusivo, apoyado en grupos de profesionales que funcionan abiertos a una dinámica de creatividad constante, porque todo lo que se está haciendo en este campo en la Argentina, es original.

Y ustedes saben bien que cuando se abren surcos nuevos en un área inexplorada de la organización social, hay que estar preparados para dar respuestas a todo tipo de cuestiones. Desde el diagnóstico, la planificación y la organización, hasta el entrenamiento, la difusión y la capacitación, todos son campos que deben ser adecuadamente atendidos.

En esta tarea, el único parámetro que tenemos para chequear, corregir y enriquecer nuestro funcionamiento-y el progreso o no de la instalación social de los sistemas de resolución alternativa de disputas- es la experiencia comparada. De allí la trascendencia de este encuentro y la importancia fundamental que tiene para nuestro país la realización del ejercicio intelectual que hoy iniciamos aquí.

No quiero extenderme más, porque son ustedes, los expertos en el tema, los que nos van a ilustrar a nosotros con sus experiencias y puntos de vista.

Quiero agradecerles especialmente su presencia y todo el apoyo que, de las formas más diversas, nos han brindado para hacer posible la realización de este Primer Encuentro Interamericano de Resolución Alternativa de Disputas, que dejo así inaugurado. Muchas Gracias.

José María Cier
Presidente del Consejo de Administración de LIBRA
Abogado, Especialista en Derecho Empresarial, Internacional y de la Energía
Miembro de la International Bar Association