Métodos RAD - La Ley 24573 de Mediación y Conciliación

La norma introduce el instituto de la mediación obligatoria previa al juicio y modifica algunas normas del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación.

1- Panorama introductorio.

El 4/10/95 el Parlamento argentino sancionó la ley 24.573 sobre la base de un Proyecto del Ministerio de Justicia de la Nación. La norma se promulgó el 25/10/95 y fue publicada en el Boletín Oficial del 27110/95.

No obstante que este texto difiere grandemente de los primeros esbozos de quienes componen nuestro Consejo Asesor al traer la figura al país, por estimarla de valor pese a las imperfecciones que pudieran haber existido en su implementación, hemos celebrado la introducción de la figura dentro de nuestra legislación.

La normativa de la ley 24.573 no trata exclusivamente sobre mediación. No sólo instituye con carácter obligatorio la mediación previa a todo juicio tratando del respectivo procedimiento, del Registro de Mediadores, de las causases de excusación y recusación, de la creación de una Comisión de Selección y Contralor y de la retribución del Mediador con un consiguiente Fondo de Financiamiento, mentando los honorarios de los letrados patrocinantes de las partes, sino que también modifica el Código Procesal Civil y Comercial de la Nación a los efectos de introducir algunas variantes, e las cuales se torna en especialmente importante la participación del juez en una audiencia que tiene por objeto fijar los hechos articulados que sean conducentes a la decisión del juicio sobre los cuales versará la prueba y desestimar los que el magistrado considere inconducentes de acuerdo con las citadas piezas procesales; recibir las manifestaciones de las partes, si las tuvieren; declarar cuáles pruebas son admisibles de continuarse en juicio; declarar si la cuestión ese de puro derecho con lo que la causa quedará concluida para definitiva; y, por fin, invitar a las partes a una conciliación, pudiendo el juez y las partes proponer fórmulas conciliatorias.

Respecto de la mediación, la ley no resuelve todo, sino que expresamente declaró sujetos a reglamentación algunos untos, entre los que se encuentran los siguientes:

En estos y otros aspectos fue reglamentada por decreto 1021/95 que luego era complementado y parcialmente modificado por decreto 477/96. Se espera una próxima reforma a esta reglamentación.

2- La mediación y la conciliación en el derecho argentino vigente.

Los términos "conciliación" y "mediación" designan formas pacíficas y no formales de solución de controversias con intervención de un tercero neutral e imparcial, sin poder de decisión. En la actualidad tienen campos de aplicación y características definitorias propias, no sólo en el lenguaje natural sino en el lenguaje técnico de la resolución de conflictos.

La distinción significativa entre ambas se va acentuando en relación directa con la profesionalización de la mediación, la sistematización de las técnicas y estrategias que se emplean y los desarrollos teóricos que los expertos producen en este campo.

Resulta aconsejable, en miras a una buena comunicación, que el nombre de "conciliación" se use cuando el rol del tercero comprenda la facultad otorgada por las partes, por las normas o por la costumbre de dar no sólo su opinión sobre la solución justa de la disputa sino de proponer fórmulas conciliatorias, y el nombre de "mediación" para designar un proceso no adversarias de resolución de diputas estructurado en etapas secuenciales, en el que el tercero neutral conduce la negociación entre las partes, dirige el procedimiento, se abstiene de asesorar, aconsejar, emitir opinión o proponer fórmulas de arreglo.

La mediación fue declarada de interés nacional en nuestro país por el decreto del Poder Ejecutivo 1480/92 que dispuso la formación de un Cuerpo de Mediadores oficiales, la creación de la Escuela de Mediadores y la realización de la Experiencia Piloto de Mediación conectada con jugados civiles de la Capital Federal. En consecuencia se dictaron resoluciones ministeriales que regularon la actividad en las mediaciones remitidas por los juzgados a pedido de las partes e invitación del juez. En el reglamento de funcionamiento del Centro de Mediación del Ministerio de Justicia, se incorporó un capítulo especial sobre normas éticas de los mediadores.

Durante el año 1995 la mediación fue incorporada a la ley 24.417 de Protección contra la Violencia Familiar que rige desde el 4 de enero de 1995.

La ley 24.573 se denomina de Mediación y Conciliación e incorpora la mediación prejudicial obligatoria para un importante grupo de conflictos jurídicos en jurisdicción nacional y en los juzgados federales en lo civil y comercial de todo el país. En cuanto a la conciliación, modifica el Código Procesal e instituye una audiencia, que debe tomar personalmente el juez y en la cual obligatoriamente invitará a las partes a una conciliación. A tal efecto, el juez y las partes podrán proponer fórmulas conciliatorias. Ello sin perjuicio de la facultad genérica que tiene el juez de hacer comparecer personalmente a las partes en cualquier estado de la causa, a los fines de intentar una conciliación.

Además, el 10 de abril de 1996, se aprobó la ley 24.635 de Instancia obligatoria de conciliación laboral que crea un organismo administrativo creado a tal efecto.

3- Significado de la sanción de una ley de mediación.

La sanción de la ley puso en juego el prestigio de la institución de la mediación, y como lo dijeron oportunamente los miembros de nuestro Consejo Asesor, era necesario reglamentarla adecuadamente, pues de ello podía y puede depender la suerte de la figura; dijimos que un fracaso en la implementación posiblemente diera por tierra con la gran oportunidad (tal vez, la última) de poner en marcha un sistema que permitiera mejorar la Justicia Argentina. No es que consideremos que la mediación sea una panacea, pero sí que constituye una herramienta que puede lograr cierta liberación en la sobrecarga de los jueces, mayor comunicación y satisfacción en los litigantes, una importante reducción del costo del litigio y una actitud cooperativa y no adversarial entre los abogados, como también la asunción de responsabilidad sobre su propio conflicto y readquisición del poder de obtener soluciones por aporte de los ciudadanos, todo lo cual contribuye a una sociedad más pacífica y democrática.

La experiencia piloto realizada en el Centro de Mediación que funcionara en e1 ámbito del Ministerio de Justicia, y se levara a cabo con la colaboración del Poder Judicial de la Nación, dio excelentes resultados; la actuación de sus mediadores logró relevantes adhesiones inclusive emanadas de quienes eran escépticos en un principio, lo que demuestra que este modo de resolución de disputas sirve a sus fines. No estamos tan convencidos de que la "mega" experiencia que se puso en obra sea tan satisfactoria.

4- Expresión de deseos.

Nuestra intención y esperanza ha sido la de mejorar la justicia argentina con la mediación, para lo cual siempre confiamos en una acogida favorable de la figura. Nunca dudamos de que se necesitaría consenso social y de] foro y ello se logrará si se obtiene un panorama interpretativo claro que impida que el instituto se convierta en la quinta rueda de] carro y en una nueva fuente de "chicanas" y pérdida de tiempo. También es necesario, reiteramos, que los mediadores estén preparados y que tengan una remuneración digna de los esfuerzos y la calidad que se pide y que el justiciable merece.

NOTAS: