Revista LIBRA
Carta a los futuros mediadores

Queridos amigos:

La decisión creativa es el principio de la abundancia. La riqueza brota de la potenciación y el uso de todas las alternativas implicadas en el conflicto, tanto manifiestas como latentes.

La pobreza se instala en el achicamiento perceptivo; en la cristalización de posiciones encontradas; en la gestión rutinaria asegurada en antecedentes fijos, coherentes pero inoperantes.

La creatividad irrumpe con una visión superadora, positiva; equivale al brote verde en el asfalto, al espacio vacante que encuentra la hierba para anunciarse perenne.

"Un hombre camina sereno bajo la lluvia en una cálida tarde de verano. Lleva en su brazo un hermoso paraguas cerrado ¿Por qué no abre el paraguas si está lloviendo fuerte?, le pregunta, asombrado un ocasional observador.

Sabe que ocurre amigo, no quiero agotar todas las posibilidades con un solo movimiento ".

El escenario mental del interlocutor se pobló de una sucesión de imágenes aptas y posibles: la, protección de un toldo cercano, el taxi disponible, el disfrute de la lluvia tibia sobre el rostro, compartir otro paraguas protector en agradable compañía, el surgimiento del diálogo inusitado, hasta el testimonio que escribo en esta carta.

El desarrollo de la mediación en la Argentina dependerá de la calidad perceptiva de los futuros mediadores, de su imaginación diligente y de su solvencia pacificadora.

Esta mentalidad abierta, capaz de generar una síntesis armoniosa de acción práctica, al resolver creativamente el conflicto social desde un nuevo horizonte de posibilidades efectivas, no puede confiarse mecánicamente a una sola profesión. La coacción implacable a la que están sometidos todos los procesos de "deformación", impiden el surgimiento académico o colegiado de un espíritu transformador. La vieja práctica está comprometida más con el litigio que con la armonía; más con la enfermedad que con la salud; más con la carencia que con la plenitud.

Es necesario contar con el aporte creativo que pueden ofrecer las distintas actitudes profesionales, de todos aquellos que sienten como dolor propio las limitaciones deshumanizantes que asfixian el ejercicio rutinario en el que se suele perderse la vida por "ganarse la vida".

El nuevo espacio vacante de la mediación en la Argentina, tiene como amenaza natural la incorporación de gestiones cristalizadas en el combate crónico, sin salida, que lograrán confirmar la profecía nefasta: "¿qué voy a ganar?; es inútil, no tiene arreglo".

Pero también la posibilidad de este nuevo servicio está protegido ampliamente por la energía vitalizante de quienes sienten la propia necesidad de explorar -honesta, humilde y osadamente-, la riqueza inagotable que encierra el punto de armonía en el conflicto: la salida creativa de la cárcel del sufrimiento inútil.

La nueva gestión reclama el protagonismo esclarecido en la observación, el estudio, el silencio y la meditación. De allí surgirá un nuevo lenguaje, la palabra creadora de la confianza y el sinceramiento. La abundancia en la que todos ganan. Una Justicia construida por todos. El futuro comienza con lo que nos animas a hacer hoy.

Con el cariño de siempre.

ENRIQUE MARISCAL
Capilla del Monte, noviembre de 1.992

Enrique MARISCAL
Profesor de Filosofía. Licenciado en Ciencias de la Educación y Psicología. Consultor de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Director del Centro para el Desarrollo Docente de la Facultad de Derecho (UBA)